Hay titulares que sólo pueden ser escritos desde la lejanía. Y traigo dos ejemplos. Estos días un periódico tasaba la distancia exacta a partir de la cual divertirse es inmoral: 100 kilómetros. El kilómetro sentimental es una práctica habitual en periodismo, pero pocas veces se ha exhibido con tanta arrogancia, con una demagogia tan precisa. [...]
Lo que vosotros decís...